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MESA REDONDA 1997 VISION FUTURA DE EL PILAR: UN MODELO DE CONSERVACION Y DESARROLLO DE RECURSOS CULTURALES Y NATURALES EN LA SELVA MAYA
por Anabel Ford, Ph.D Versión en español por Carol Miller y José Antonio Montes Introducción La conservación de los recursos culturales y naturales es uno de los objetivos de largo plazo más importantes para el siglo venidero. No obstante, los esfuerzos que se hacen para alcanzar esta meta con frecuencia se han visto comprometidos por objetivos de más corto plazo a nivel local y regional. Esto se hace evidente en la región de la selva maya. Un programa de conservación debe tener un balance entre objetivos de corto y de largo alcance a fin de lograr un marco sostenible de administración de recursos. El Programa El Pilar tiene un gran potencial de convertirse en un diseño de conservación único y que incorpore las necesidades de la comunidad, la agenda de desarrollo del gobierno y la preocupación internacional por el medio ambiente. Esto se puede lograr mediante un esfuerzo cooperativo de individuos cuyo entusiasmo y experiencia puede ser llevados a la selva maya. El núcleo de el Programa El Pilar es mantener los complejos hábitats de la selva maya y conservar los irremplazables recursos culturales de las poblaciones antiguas y contemporáneas de la región. La participación de la comunidad en preservar sus tradiciones es fundamental para el éxito de la administración para la conservación. La promoción de la biodiversidad y el desarrollo económico sostenible conservarán y acrecentarán el panorama actual de la selva maya. Fundamento de la Investigación Arqueológica La distribución de los asentamientos regionales, los patrones de supervivencia de las comunidades y la organización doméstica del maya antiguo proporcionan evidencia de economías sostenibles. La investigación arqueológica de los mayas revela la complejidad de las relaciones entre sistemas culturales y el medio ambiente a través del tiempo. Estos patrones e interpretaciones tienen implicaciones cuando consideramos el futuro de la selva maya y los que la habitan hoy día. El Programa de Investigación de Asentamientos Arqueológicos del Río Belice (BRASS) ha compilado información sobre asentamientos regionales, identificando patrones comunitarios locales e investigando la organización doméstica evidente en los sitios arqueológicos de las tierras bajas centrales de los mayas. El panorama económico de los mayas refleja una continuidad de estrategias del uso de la tierra, desde zonas densamente pobladas, tierras altas intensamente utilizadas, áreas dispersas y extensamente aprovechadas zonas tradicionales, hasta humedales deshabitados que representan un mosaico de usos. Como ejemplo que es de un centro cívico de importancia, la historia detrás de la construcción de los templos, plazas y palacios de El Pilar revelarán indicios del desarrollo de la civilización maya, y la investigación de las áreas residenciales aledañas expondrá la naturaleza del panorama de la economía urbana. La investigación arqueológica recabará esta información que servirá de base para una nueva apreciación de la importancia del pasado. La estabilización de las ruinas en deterioro, consolidación de los más importantes templos y edificios, preservación de la arquitectura del lugar, conjuntamente con la reconstrucción de la casa tipo de los mayas rodeada de una huerta agroforestal será una novedosa y educativa atracción para visitantes locales, regionales e internacionales y un ejemplo único en el Mundo Maya. El revivir las antiguas tradiciones de El Pilar dará el contexto para una nueva percepción de la prehistoria maya de tal forma que tome en cuenta las complejidades y la continuidad de la selva maya juntamente con la población, pasada y presente. El programa BRASS/El Pilar está enraizado en el estudio de la relación del ser humano y su entorno. Se nutre de los fundamentos de la ecología cultural e interpreta los cambios evolutivos en las estrategias de supervivencia. La estructura de la selva maya de hoy conserva la huella de antiguas poblaciones humanas y la forma en que administraban los recursos. La meta del Programa El Pilar es evaluar la continuidad y los cambios en la evolución de la relación humanos/medio ambiente a través del tiempo y del espacio. Diseño Agrario y la Estructura de la Selva Maya La tecnología agrícola evoluciona para satisfacer las necesidades alimentarias de la sociedad. La agricultura tradicional se orienta a satisfacer las necesidades domésticas y se sirve de estrategias de policultivos que imitan la estructura ecológica local. Las estrategias tradicionales implican una "evolución industriosa" que apareja una inversión de mano de obra más que una revolución industrial fundamentada en maximizar el capital. La estructura ecológica de la selva maya es la reliquia de una relación dinámica en la que los humanos jugaron un papel esencial. Esa relación dinámica tiene sus orígenes cuatro mil años atrás, con la llegada de los pioneros de la selva maya y que son los orígenes ancestrales de la civilización maya y la herencia de los agricultores mayas de hoy. Las grandes extensiones de bosque son testimonio de la eficacia de las antiguas prácticas de los mayas. En tanto el colapso del maya clásico afectó a las poblaciones humanas, las plantas y animales amenazados de hoy, sobrevivieron únicamente para enfrentarse al peligro de extinción. Allí se encuentra la lección ecológica que debe ser aprendida a fin de construir una sólida base para la conservación futura. Los sistemas tradicionales de producción en el trópico son policultivistas. Imitando la estructura del bosque, las huertas agroforestales evolucionaron para minimizar la inestabilidad, evitar la degradación e integrar técnicas agrícolas intensivas y extensivas a fin de maximizar la producción. Heterogéneas y ricas en diversidad biológica, las huertas agroforestales constituyeron la fortaleza de las comunidades mayas en el pasado, y en el presente, apoyándose en los conocimientos tradicionales de los hogares campesinos. Hoy día, los agricultores abandonan técnicas probadas durante generaciones para abrazar nuevos métodos. Vocablos de antiguas raíces atestiguan sobre la existencia de estas tradiciones y describen una continuidad de cualidades económicas del bosque a la vez que denotan una larga coexistencia de los humanos con el medio ambiente. Kanan K'ax describe "un bosque bien cuidado", evocando un concepto de administración; K'ax il kab se refiere a un bosque con panales de abejas; y Ka'kab K'ax indica un bosque con buena tierra para la agricultura. En El Pilar, el innovador diseño de policultivos está basado en un plan doméstico que incluye plantas anuales y perennes intercaladas con árboles y que suministran una fuente de innovación para la comunidad, fomentando la conservación de recursos y el desarrollo de la comunidad y que resulta ser aliado, mas que adversario, del proceso natural de regeneración del bosque tropical. A través de la participación comunitaria y la creación de redes, la experiencia compartida irá mas allá de los límites de la reserva, restableciendo el panorama local a niveles de mayor diversidad biológica. Participación Comunitaria, Inversión y Administración Para alcanzar la meta de elevar los niveles de vida y autosuficiencia de la comunidad de la región de la selva maya, las necesidades inmediatas y de corto plazo de las familias deben ser incorporadas dentro de la agenda de sostenibilidad de largo plazo. Ninguna reserva puede existir en un vacío y a fin de sobrevivir y prosperar la comunidad local debe asumir un papel protagónico, de lo contrario los fines últimos de conservación podrían no alcanzarse. Asociaciones cooperativas se han establecido por medio de Amigos de El Pilar, una organización de base comunitaria que promueve la participación local en la reserva. Su objetivo es desarrollar empresas cooperativas en turismo y agricultura e incrementar su participación en la reserva. El papel de líderes que están asumiendo y la autodeterminación que están logrando en el proceso, son los cimientos sobre los que el éxito futuro de El Pilar se apoya. Promoción del Ecoturismo en El Pilar La industria del turismo se ha orientado paulatinamente hacia comunidades y culturas tradicionales así como a las maravillas naturales. Así, Mesoamérica se ha convertido en un floreciente destino turístico y el Mundo Maya se ha convertido en un nicho vital de aventura para ecoturistas. Los vínculos entre agencias de viajes especializadas y servicios turísticos en la región son esenciales para el desarrollo de este mercado, además de los nuevos destinos que contribuyen a su atractivo. El Programa El Pilar ha desarrollado el escenario para el ecoturismo con guías locales y hoteles, publicaciones regionales y promociones internacionales en la prensa y libros de turismo. Los vecinos, trabajando a través de amigos de El Pilar, en educación y talleres de capacitación, conferencias y visitas con las escuelas locales, y mediante su participación en la investigación arqueológica, están descubriendo el valor de su participación en El Pilar. Más aún, el programa ha organizado eventos, como la Fiesta El Pilar que se celebra anualmente y que acapara la atención regional y nacional. Conferencias y artículos en Belice, Guatemala y México han incrementado el conocimiento y el aprecio por el lugar. Actividades de relaciones públicas se han realizado para promover el sitio en guías de turismo y en la red Internet* y en la revista Arqueología en 1997. Financiamiento de organizaciones internacionales como la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), Fundación Ford, Fundación MacArthur y la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) de los Estados Unidos han representado una mayor visibilidad para el sitio y han servido de trampolín para el futuro. Los Cimientos de el Modelo El Pilar De fundamental importancia para el futuro de la reserva es la planificación y administración de parques. Se han realizado diseños basados en inventarios de los recursos culturales y naturales dentro del área protegida. Adicionalmente, se debe identificar a personas interesadas, incorporar los intereses del público, articular la misión, y determinar objetivos claros para el mantenimiento sostenible de la reserva, como elementos esenciales. Finalmente, el alcance de los objetivos de conservación, los temas relativos al acceso y educación en el diseño, y las necesidades de financiamiento de largo plazo, son temas que deben ser abordados. La Mesa Redonda El Pilar sirvió de base para establecer los cimientos del modelo. Los objetivos de el Plan de Manejo de El Pilar incorporan las variadas dimensiones del programa. Deben desarrollarse estrategias de corto plazo para involucrar a la comunidad. Los intereses de largo plazo de conservación de la arquitectura ancestral y del medio ambiente deben ser integrados al plan. Diseños educativos e interpretativos para el parque y los alrededores deben también ser tomados en cuenta. Estos aspectos son fundamentales para establecer la reserva sobre una base duradera en la que el potencial de El Pilar como un modelo integrador incluya las preocupaciones y deseos tanto de conservación de recursos como de desarrollo económico. El Plan de Manejo también debe tomar en cuenta la ubicación de El Pilar que se sitúa a ambos lados de la línea divisoria entre Cayo, Belice y El Petén, Guatemala. Esta ubicación inusual tiene un impacto sobre las actividades de investigación y desarrollo en El Pilar. Hasta el presente, se desconoce el tamaño del centro cívico y los estudios más a fondo se han concentrado en el lado beliceño. No obstante, investigaciones preliminares en la parte poniente de El Pilar, del lado guatemalteco, han demostrado la importancia de acercamientos con la comunidad de La Zarca y las entrevistas sugieren que existe una cantidad considerable de arquitectura monumental pendiente de identificar, inventariar y hacer levantamiento de mapas como parte del sitio visto desde una óptica más amplia. La ubicación física de El Pilar demuestra la necesidad de protección tanto en Belice como en Guatemala. Los planes de administración de recursos deben tomar en cuenta ambos componentes de El Pilar como una unidad. El entorno natural, los recursos culturales, acceso para el turismo y las comunidades vecinas tienen que figurar en forma prominente en el plan maestro y en el producto final: La Reserva Arqueológica de El Pilar para la Flora y Fauna Mayas.
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